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Los niños pequeños y los pronombres 

Al igual que el nombre de una persona, los pronombres son una parte importante de cómo hablamos de las personas que nos rodean. Para los adultos, utilizar los pronombres correctos es una muestra de respeto y comprensión. 

Los niños suelen empezar a utilizar pronombres entre los 15 y los 18 meses de edad. Esto incluye aprender a describirse a sí mismos y a los demás. El nuevo lenguaje ayuda a los niños a compartir mejor sus necesidades, preguntas y observaciones sobre sí mismos y las personas en sus vidas.  

Hay formas divertidas y fáciles de ayudar a los niños a aprender cómo funcionan los pronombres: 

Juego 

Mientras jugamos con los niños, podemos practicar el uso de pronombres para sus juguetes y amigos imaginarios. A mis sobrinas les encanta jugar con la cocina de juguete en la biblioteca pública. Como cajera en el juego, me aseguro de usar pronombres para referirme a los clientes imaginarios. Digo cosas como: “Él quiere dos tazas de café y elle quiere una tostada”. Mi sobrina utiliza estos pronombres en sus juegos e insiste en que tenemos un problema porque “elle quiere una tostada, ¡pero solo nos quedan waffles!”. Esto le permite a mi sobrina practicar el uso de una variedad de pronombres mientras se mantiene concentrada en su juego. 

El juego de “Bug in the Rug” (Bicho en la manta) es otra actividad excelente para practicar los pronombres con niños pequeños. Cuando jugaba con mis alumnos de preescolar, todos los niños cerraban los ojos mientras una persona se escondía debajo de una manta. Luego, los niños abrían los ojos e intentaban adivinar quién se había escondido. Mientras jugábamos, me aseguraba de utilizar los pronombres de los niños para hablar de las opciones. “¿Piensan que es Malcom? ¡Él está ahí! No puede ser él”. Juegos como este ayudan a los niños a practicar el uso de pronombres y nombres de sus amigos, mientras se divierten. 

Libros 

Para los niños más pequeños, escuchar cuentos leídos en voz alta les ayuda a aprender nuevas palabras y reglas gramaticales. Durante unos meses, cuando mi sobrina tenía dos años, ella llamaba a todos los miembros de nuestra familia “ella”. Mientras aprendía a hablar de nosotros, le llevé libros con personajes que utilizaban una amplia variedad de pronombres. A medida que escuchaba las aventuras de los personajes, empezó a captar cómo hablaba yo de ellos. Aprender los pronombres de los personajes le ayuda a hacer preguntas claras sobre lo que sucede a lo largo del cuento.  

Cuando decido qué libros sacar de la biblioteca o comprar como regalo para los niños, pienso en qué pronombres se reflejan en ellos. ¿Los libros que leemos tienen personajes similares a los miembros de la familia de los niños? ¿Leemos cuentos sobre personas de diferentes orígenes? 

Cuando compartía libros ilustrados con mis alumnos de preescolar, a menudo, relacionaban a los personajes de los libros con personas en sus vidas. Los alumnos se daban cuenta de cosas como: “Dijeron ‘ella’ para Maragaret. Yo también digo ‘ella’ para hablar de mi mamá”, o “A estos papás se les dice ‘él’, pero a mi papá le decimos ‘elle’”. A los niños les encanta comparar las similitudes y diferencias entre sus familias. 

Dar el ejemplo 

Como la mayoría de los adultos ha aprendido, los niños suelen asimilar lo que decimos, incluso cuando no sabemos que están prestando atención. A veces, cuando estamos en el parque o en el supermercado, le digo a mi sobrina que estamos esperando a que otra persona termine de tomar su turno. Ella suele captar cualquier pronombre que yo use para referirme a una persona y lo utiliza para hacer una pregunta complementaria, como “¿Qué está comprando elle?” 

Si me equivoco con los pronombres, me aseguro dar el ejemplo y corregirme correctamente. Es decir, puedo notar que la persona de la que estamos hablando lleva un pin con “Ella/La”. Le diré: “Vi que lleva puesto un pin que dice que debemos llamarle ‘ella’. Ella está comprando manzanas”. Este ejemplo le ayuda a mi sobrina a aprender a hablar con respeto de nuestros amigos y vecinos. 

Aprender junto a los niños 

Practicar el uso de pronombres diversos también puede ser útil para los adultos. A menudo, se describe a los niños pequeños como “esponjas”, que absorben rápidamente los nuevos conocimientos. Los adultos necesitan practicar varias veces antes de poder utilizar los pronombres correctos para referirse a alguien.  

Tanto si estamos ayudando a los niños a aprender algo nuevo como si intentamos aprender algo nuevo nosotros, es importante practicar la autocompasión y la perseverancia hasta alcanzar nuestro objetivo. Todos estamos aprendiendo constantemente a ser buenos miembros de la comunidad, buenos familiares y buenos amigos. Aprender y enseñar sobre los pronombres es una forma de demostrar que nos importa. 

Rincón de libros: 

They, She, He Easy as ABC (Elle, ella, él, tan fácil como el abecedario)   De Maya Gonzalez y Matthew SG 

What Are Your Words? (¿Cuáles son tus palabras?) Escrito por Katherine Locke e ilustrado por Anne Passchier 

The Pronoun Book (El libro de los pronombres)  Escrito por Chris Ayala-Kronos  e ilustrado por Melita Tirado 


Haley Bossé (they/them) is an Education Program Assistant for the Oregon Parenting Education Collaborative. They started their career as a preschool teacher and have had the pleasure of working with parents, children, and other educators in both schools and non-profit settings. Haley has three wonderful niblings and can often be found running around with them in the rain.

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