Nuestras rutinas, nuestras relaciones con otras personas y nuestra perspectiva de vida influyen en nuestro bienestar. Cuando compartimos estas partes de nuestras vidas con los niños, les ayudamos a desarrollar su resiliencia.
La resiliencia es la forma en que nos adaptamos y respondemos al momento presente. Afecta cómo afrontamos la vida cotidiana y los momentos de crisis. Afortunadamente, los niños desarrollan estas habilidades todos los días. Siga leyendo para encontrar ideas sobre cómo podemos apoyarlos como cuidadores.
Ayude a su hijo a crear vínculos positivos con otras personas
Las relaciones seguras con adultos ayudan a los niños a sentirse protegidos, comprendidos y cuidados. Estas relaciones también les brindan varias formas de buscar ayuda cuando la necesitan.
Usted puede ayudar a su hijo a crear relaciones con miembros de la familia, maestros, entrenadores, vecinos y padres de sus amigos. Una red de apoyo sólida hace que su hijo sea más resiliente y también puede ayudarle a usted a encontrar el apoyo que necesita.
Ayude a su hijo a practicar la gratitud
Tanto en los momentos difíciles como en los momentos de felicidad, dedicar tiempo a compartir las cosas buenas nos ayuda a mantener una visión positiva de la vida. Practicar la gratitud con su hijo puede ayudar a evitar la sensación de agobio. ¡Quizás le ayude a usted también a sentirse mejor!
La hora de la comida es una gran oportunidad para compartir las experiencias positivas de su día. Con los niños muy pequeños de mis clases de preescolar, a menudo solía sonreír y decir: “Estoy feliz de haber compartido risas con ustedes hoy” o “Estoy feliz de haber podido ver los pájaros en el parque”.Los niños entienden que estamos contentos con ellos antes de que puedan responder lo mismo.
Deje lugar para el asombro
Los niños son exploradores por naturaleza. Donde quiera que vayan, buscan experiencias nuevas. Por eso, a los niños pequeños les encanta preguntar “¿por qué?” ¡Y por eso los bebés se llevan todo a la boca!
Cuando los niños se preguntan y exploran el mundo que los rodea, practican la atención plena. Utilizamos la atención plena cuando observamos el momento presente y lo aceptamos tal y como es.
La atención plena está relacionada con la reducción del estrés, el control de las emociones, la concentración y la empatía. Cuando los niños tienen tiempo y espacio para explorar, desarrollan estas habilidades.
Algunas ideas para fomentar la curiosidad y la atención plena en los niños:
- Pasar tiempo al aire libre
- Incluya momentos de tranquilidad, sin prisa, en la rutina familiar
- Pruebe juegos como el “Veo, veo…”
Rincón de libros:
- Alphabreaths: The ABCs of Mindful Breathing (Letras que respiran: el abecedario de la respiración consciente), de Christopher Willar y Daniel Rechtschaffen, ilustrado por Holly Clifton-Brown
- What Are Your Words? (¿Cuáles son tus palabras?) de Katherine Locke, ilustrado por Anne Passcher
- The Wonder You See (Las maravillas que ves) de Joana Gaines
- The Going to Bed Book (El libro para irse a dormir) de Sandra Boynton
Conozca más sobre la resiliencia:
American Psychological Association
Haley Bossé (elle) es asistente del programa educativo del Colaborativo de Educación para Padres de Oregón. Comenzó su carrera como educadore de la primera infancia y ha tenido el placer de trabajar con padres, niñes y otros educadores tanto en colegios como en organizaciones sin fines de lucro. Haley tiene tres sobrines maravillosos y a menudo se puede ver corriendo con elles bajo la lluvia.
¡Lea y obtenga más información sobre Oregon Parenting Education Collaborative en nuestro blog.
