Marzo es el mes de la concienciación sobre las discapacidades del desarrollo. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) incluyen el autismo, la parálisis cerebral, el trastorno por déficit de atención (TDA)/trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH), las discapacidades intelectuales, la pérdida de la audición, la deficiencia visual y los retrasos en el desarrollo bajo el “término genérico” de discapacidades del desarrollo.
Básicamente, cualquier discapacidad física, intelectual, de aprendizaje o de comportamiento se incluye en esta denominación. Esta amplia definición amplía mi forma de pensar sobre quiénes podrían describirse a sí mismos como personas con discapacidades del desarrollo.
Como educadores de padres que prestan servicio al público, tendremos familias con discapacidades del desarrollo. Tanto los cuidadores como los niños que viven con estas discapacidades necesitarán que comprendamos más profundamente sus experiencias de vida para sentirse apoyados.
No es necesario comprender cada impacto específico; sin embargo, cuanto mayor sea nuestra capacidad de expresar compasión y apertura, mejores serán nuestras relaciones y nuestro nivel de participación. Dediquemos un momento para aprender más juntos.
Autonomía
Todos merecen tener el poder de tomar decisiones que afectan sus vidas. Cuando se vive con una discapacidad, a menudo, se pierde parte de esta autonomía.
Las oportunidades laborales son limitadas, el acceso a la vivienda y a los traslados puede verse restringido, y las necesidades físicas y de movilidad cobran importancia a la hora de seleccionar actividades. Los cuidadores y profesionales médicos pueden analizar las mejores opciones. Como defiende Thelma T. Green, una mujer con discapacidad, “los médicos [y otras personas] deben dar un paso al costado y tomarse el tiempo necesario para escuchar a las personas, porque no todo el mundo puede hablar como yo, ni puede hablar tan rápido”.
Uno de los puntos más importantes que hay que recordar es preguntarle a las personas qué es lo que quieren. Somos expertos en nuestras propias preferencias y necesidades , y se nos debe escuchar. ¡No hay que temer a las vulnerabilidades!
Conéctese con los servicios
Las familias con miembros con discapacidad probablemente estarán en contacto frecuente con sus proveedores médicos y los servicios locales. Como educadores de padres, podemos ayudar a crear una comunidad de apoyo más allá de lo que los médicos pueden recomendar. Podemos fomentar las amistades, sugerir redes de apoyo, reuniones informales entre compañeros de clase y otras formas de acompañamiento social.
Asistir a las clases de educación para padres puede desarrollar la capacidad de los cuidadores de afrontar su propia discapacidad y/o a la discapacidad de sus hijos. Podemos mostrar o recomendar libros o sitios web (vea más abajo algunos recursos para comenzar) que pueden ser valiosos para todos los compañeros de clase para comprender mejor la discapacidad. Nuestro blog de OPEC tiene muchas publicaciones sobre discapacidades específicas, que pueden ser útiles de leer para nosotros y para las familias.
Autocompasión y autorregulación
Todos necesitamos ofrecernos a nosotros mismos una autocompasión amable, especialmente cuando atravesamos situaciones difíciles en el cuidado de otras personas. Enseñarles a los niños juegos de autorregulación y habilidades de atención plena puede brindarles a las familias herramientas para ofrecer un apoyo amable. Considere comenzar y terminar sus clases con una de estas prácticas.
Cuídese usted también. Nos tropezaremos y cometeremos errores, ya que no conocemos todos los detalles que una familia podría necesitar. Como maestra del salón de clases, tenía un alumno que utilizaba una silla de ruedas. Después de reunirme con la familia antes de que comenzaran las clases, me di cuenta de que el niño no podía moverse con facilidad por todas las áreas del salón de clases.
Me sentí muy mal por no haber pensado en esto, pero recordé que debo hablarme como le hablaría a una amiga íntima, y rápidamente, dediqué un rato para reorganizar los muebles. Podemos aprender de nuestros errores y tomar decisiones más inclusivas en el futuro.
Cuando estamos en el centro de las relaciones, podemos sentir compasión por nuestras familias. Podemos aprender de ellos y con ellos, a medida que personalizamos un poco nuestras clases para ayudar a todos a sentirse bienvenidos y conectados.
Recursos:
National Disability Institute (Instituto Nacional de Discapacidad)
Publicaciones de OPEC sobre discapacidad
Libros ilustrados:
Benyi, un mal día y yo de Sally J. Pla, ilustrado por Ken Min (versión en español) (autismo)
Emmanuel’s Dream (El sueño de Emmanuel) de Laurie Ann Thompson, ilustrado por Sean Qualls, libro ilustrado (discapacidad física)
I Talk Like a River (Hablo como un río) de Jordan Scott, ilustrado por Sydney Smith (comunicación)
Listen (Escucha) de Shannon Stocker, ilustrado por Devon Holzwarth (sordera/audición)
Grados de secundaria:
Un niño llamado Bat de Elana K. Arnold (versión en español)(autismo)
As Brave As You (Tan valiente como tú) de Jason Reynolds (vista)
Show Me a Sign (Muéstrame una señal) de Ann Clare LeZotte (sordera/audición)
Adultos jóvenes:
Breathe and Count Back From Ten (Respira y cuenta del diez hacia atrás) de Natalia Sylvester (físico)
On the Bright Side (El lado positivo) de Anna Sortino (sordera/audición)
Queens of Geek (Reinas Geek) de Jen Wilde (autismo)
Where You See Yourself (Dónde te imaginas) de Claire Forrest (físico)
Libros para adultos:
The Heaven & Earth Grocery Store (La tienda de comestibles Heaven & Earth) de James McBride, novela (sordera)
How Can I Talk if My Lips Don’t Move? (¿Cómo puedo hablar si mis labios no se mueven?) de Tito Rajarshi Mukhopadhyay (autismo)
Diez cosas que todo niño con autismo desearía que supieras, de Ellen Notbohm (versión en español) (autismo)
Year of the Tiger (El año del tigre) de Alice Wong
Por Megan McQueen.
Traducción al español por Dr. J Senior Consulting, LLC
Megan McQueen es una cariñosa maestra, entrenadora, consultora y escritora. Basa su trabajo en la educación empática, para lo cual imparte un fuerte sentido de comunidad y habilidades sociales a aquellos con quienes trabaja. Megan prioriza el aprendizaje emocional y las habilidades de resolución de problemas. Cuando no está trabajando, lo más probable es que esté jugando con su esposo, sus dos hijos y su perrito.
¡Lea y obtenga más información sobre Oregon Parenting Education Collaborative en nuestro blog.
